documentos de pensamiento radical

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miércoles, 20 de septiembre de 2017

PARA LA LIBERTAD: MEMORIAS DE UN PADRE ASESINADO



MEMORIAS DE ANTONIO MARTINEZ I FERRER

La editorial Amargord de Madrid ha publicado recientemente las memorias de Antonio Martínez i Ferrer (Alzira, 1939), uno de los poetas (como dice la solapa del libro) más respetados de la poesía de la Consciencia Crítica actual. Libro que se ha presentado el pasado mes de julio en la localidad onubense de Moguer, en la Casa Natal de Juan Ramón Jiménez, dentro de los Encuentros Poéticos Voces del Extremo. En estos Encuentros Antonio Martínez Ferrer recibió un afectuoso homenaje de los asistentes al acto. Antonio Martínez antes de jubilarse trabajó en el sector de la Artes Gráficas y ocupó una gran parte de su vida a luchar contra el franquismo y, posteriormente, fue crítico con los partidos y sindicatos que firmaron el consenso de la Reforma Política que dejaron atrás los sueños de una ruptura. Una traición consumada materializada en la monarquía parlamentaria pero alejada del espíritu revolucionario de tantas personas que lucharon por ideales de emancipación humana o incluso tan sólo por una República federal avanzada en lo social. Por su participación en la lucha obrera fue perseguido y despedido de su trabajo. Militó en organizaciones obreras de clase y fue miembro del PCE (ml) y del FRAP. La represión que sufrió de la dictadura franquista le llevó al exilio en Francia ,le siguieron los años difíciles de la persecución policiaca, las detenciones de compañeros, los fusilamientos de camaradas, la muerte del dictador. Su lucha continúo en los tiempos de la transición y siempre fue un defensor de las injusticias. Los sueños utópicos siempre estuvieron presentes en el ideal de Antonio. Ya de mayor se hizo poeta, vocación que había sentido desde joven. Sus primeros libros de poemas aparecen cuando ya ha cumplido los sesenta años, pero, desde entonces ha publicado diversos libros y ha participado en numerosas antologías poéticas. Es autor, entre otros, de El rumor del patio (2003), El grito del oasis (2007), Efectos secundarios (2008), Corre, corre, niño de arena (2009), Senderos (2010) y Huellas (2011). Algunos de sus poemas han sido traducidos al portugués y a la lengua catalana de Valencia. La fuente inspiradora de Antonio Martínez no se detiene y en su Barraca guarda otros poemarios esperando ver la luz. Su voz poética ha estado presente en los diversos   Encuentros de Voces del Extremo y en otros festivales poéticos.
Estas memorias de Antonio Martínez i Ferrer que, con el título de Para la libertad. Memorias de un padre asesinado, acaba de publicar Amargord, podríamos afirmar que son tres libros en un solo volumen, aunque, eso sí, mantienen una unidad de conjunto que la convierten en una pieza de emocionante documento testimonial de dos épocas diferentes: la represión franquista que siguió a la derrota republicana y los años duros de la postguerra donde Antonio creció y se hizo hombre, alcanzando un grado de conciencia obrera que le llevó a militar en organizaciones antifranquistas. Se incluye junto al libro un sobre con la reproducción facsímil de cuatro tarjeras postales de su padre dirigidas a su madre, Purificación Ferrer Pérez, a su domicilio de Alzira (Valencia). Desde la primera con el clásico “Saludo a Franco” con fecha “12-12 año de la Victoria”, en la que escribe: “Inolvidable y querida Esposa. Mucha será mi alegría si al recibo de esta te encuentras bien en compañía de nuestro simpático hijito y demás familia. Yo quedo sin novedad.
Purita supongo que ya sabrás dónde me encuentro, Yo como antes te digo estoy bien, lo
único que aquí necesitamos es un poquito de dinero y tabaco, pues aquí podemos comprar comida y frutas. La ropa la tienes que mandar todos los Martes y la visita es cada 21 días o sea que a nosotros nos toca el día 26 de este mes, cuando vengas tienes que traer el certificado de vacunación para poder hacer la visita.
Purita encárgate de comunicar esto a Rosa y a María y al resto de la familia. Le dirás a los padres que yo estoy bien y comunícaselo también a Pepe. Si puedes mandar dinero lo harás por giro Telegráfico y pronto. López está conmigo entrevístate con Emilieta y con el señor España y dale recuerdos de mi parte. Y sin más le darás besos a los sobrinos y todos los cuñados y cuñadas y tíos y demás familia y amigos. Abrazos para los padres y hermanos y vosotros mi esposa y mi querido hijo recibir el cariño y besos de este que os quiere y no os olvida. Antonio Martínez.
Las señas van en el remitente. Escríbeme pronto. Adiós.”
Antonio Martínez García fue unos de los miles y miles de republicanos derrotados por el fascismo criminal que se adueñó de España por cuarenta años. Había formado parte de las Juventudes Socialistas Unificadas e hizo la guerra en la 54 Brigada Mixta 215 Batallón del Ejército Popular de la República Española. Una herida de guerra llevó al joven soldado al Hospital de Evacuación del Ejército de Levante, en Alzira, y allí conoció a la enfermera voluntaria Purificación Ferrer, entre los cuales nació el amor, casándose muy pronto por lo civil. Fruto de ese amor fue el nacimiento en julio de 1939 del autor de este libro, Antonio Martínez i Ferrer. El libro cuenta con el prólogo del poeta y escritor Matías Escalera y con una aclaración al lector del propio autor. Del primero recupero este párrafo: “Cuando en la Barraca, frente a la Serra de les Agulles, la Sierra de las Agujas, entre los naranjales, antes y después de las paellas que compartiríamos cada vez que lo visitaba, iba desgranando algunas de las anécdotas y aspectos más sobresalientes y llamativos de este intenso periplo vital, veía y anticipaba en mí ya toda la potencia contenida finalmente en este libro, y sabía que todas aquellas experiencias, toda la innata sabiduría que las atravesaba en su relato, debían ser compartidas con muchos más.” Del segundo escojo el párrafo siguiente: “Estimado lector, este libro son, en realidad, dos historias que se desarrollan al unísono página a página, en ellas encontramos, por una parte, las tarjetas que mi padre le escribió a mi madre desde la Prisión Celular de Valencia desde el día 12 de diciembre de 1939 al día 31 de octubre de 1940; y, por otra, está mi vida, desde el día que nací el 23 de julio de 1939, hasta finales del 2014.” Pero a mi parecer creo que este volumen recoge tres libros en uno que se complementan: las tarjetas del padre, los versos que acompañan cada letra y las memorias de Antonio. Matías Escalera nos lo recuerda: “Pero hay algo más que sorprenderá al lector de este extraordinario libro de memorias, uno más de los aspectos que lo diferencian de otros, su discurrir poético. Antonio Martínez i Ferrer contrapuntea cada una de las tarjetas de su padre con versos de tal altura lírica y emoción tan depurada, que ellos solos, en sí mismos, justificarían el libro entero.”  Uno de esos poemas de Antonio Martínez i Ferrer, dice:

                        Dejar que fluya la ilusión
                        vestirse de amaneces para regresar
                        y con la palabra del niño
                        abrazar al hijo entre las líneas
                        verse en el principio
                        jugueteando con el tiempo
                        para poder encontrarse
                        entre un poema de brotes de primavera
                        y ser por un momento el otro yo lejano.       

El autor escribe sus recuerdos en un diálogo con el padre asesinado en la prisión de Valencia, con un padre que apenas conoció y con el cual estuvo en sus brazos dos o tres veces. A pesar de ello el peso de la memoria es muy fuerte y el lazo familiar con su padre es realmente apasionante. Antonio Martínez en estas memorias recrea su vida más íntima desde que es un niño hasta su edad adulta en una constante confesión a su padre fusilado que hace estremecer a los lectores de este. magnífico testimonio de 75 años de vida; por otro lado, entronca con la vida cotidiana, social y política de nuestro país y casi me atrevería a decir de nuestra época con un dinamismo narrativo excelente. Antonio Martínez i Ferrer escribe directamente a su padre todos los avatares de su vida como si le contestará con años de retraso las 163 tarjetas que su madre recibió. Una a una recompone con las letras de las tarjetas sus pasos a través del tiempo: estudios, trabajos, amores, luchas, ilusiones, decepciones, etc. Le habla de su madre, de sus familiares, de sus vecinos, de la boda de su madre con un hombre bueno que será como un padre para él y de sus hermanos. Le presenta a su prometida Antoñita con quien se casará y luego a cada uno de sus hijos y más adelante le hablará de sus nietos (bisnietos de su padre), del trabajo, de Alzira, de los cambios políticos, de la corrupción de nuestros días, de su afición a la poesía y de todas las peripecias que ha pasado al largo de su vida.
La última tarjeta del padre llega el 31 de octubre de 1940, a pesar de todo a lo largo de las 163 letras escritas no se ve pesadumbre si no una cierta esperanza del preso a salir algún día en libertad. Se dirige a su adorada esposa, a su querido hijo y recuerda a sus padres y hermanos y a sus amigos lo mucho que los aprecia. En ésta última tarjeta de su padre, entre otras cosas, escribe: “Cuanto me alegra y satisface saber que nuestro hijito, ya es casi un hombre, y que es tan bueno con su dulce Mamá, esto es lo que yo deseo y quiero de él; Dile a los padres y hermanita que me acuerdo mucho de ellos en todo momento, y diles también que el Pepe sigue bien y con muchos ánimos y a mí no me faltan tampoco en ningún momento de esta triste separación. Muchos besos y abrazos para ellos y caricias sin fin para nuestro mayor y más grande tesoro y cuida mucho de él. Besos para todas las hermanas y hermanos Marcial y Pedro y tú que lo eres para mí recibes la seguridad de que tu esposito te quiere, y está muy satisfecho de ti, te quiero y te querré hasta la eternidad tuyo y de nadie más, tu Negre.” Al alba del día siguiente Antonio Martínez García era fusilado en la cárcel de Valencia. Su hijo Antonio Martínez i Ferrer, al llegar al final del diálogo con las tarjetas de su padre, escribe este emotivo poema:

                        Esta pluma de amor
                        ya no caminará en las tarjetas
                        la mano se ha roto
                        entre olivares
                        frente al pelotón de la ignominia
                        esta voz es un silencio
                        que sobrevuela el lugar
                        de las palabras y las miradas
                        el asesino ha escupido el plomo
                        rompiendo las arterias del hombre
                        pero supiste sembrar en buena tierra
                        y yo tu fruto escribe estas palabras
                        en tu memoria y honor al padre y hombre bueno.

Antonio Martínez i Ferrer no solamente ha recuperado la memoria de su padre, sino que ha convertido su monólogo en un diálogo abierto a todos los lectores que, a través de las 650 páginas del libro son testimonios de la talla humana de una persona ejemplar que ha dedicado su vida a su familia, al trabajo, pero también a los demás, sobre todo a los de su clase, los de abajo, los que tienen sus raíces y su identidad en el mundo obrero y campesino. Estas memorias son testimonio de su tiempo y no le faltan ni la energía revolucionaria ni el sentimiento poético. Y a pesar de la situación del mundo y de la clase social a la que pertenece, aunque ahora está jubilado ve como brotan nuevas ilusiones como fue el 15-M o los Encuentros Poéticos de Voces del Extremo. Todavía ahora que ya tiene setenta y muchos años continúa manteniendo la fe en el ser humano.
La comunicación con el padre, que le fue arrebatado por las balas asesinas, es el leif motiv de la historia de este libro y a él se dirige para explicarle con todo detalle que ha sido de su vida y cómo ha evolucionado el mundo. Y ante el futuro oscuro de nuestros días, Antonio Martínez i Ferrer, no se resigna y aspira a un mundo mejor: “Sin embargo, no me resisto a este destino, aunque me sangren las palabras y los pies por las múltiples derrotas sufridas y el camino recorrido, no me resisto a abandonar el calor de las barricadas de la razón, ni las razones que abogan no solo por la supervivencia de nuestra especie, sino por un futuro de igualdad y justicia para todos.
Y, por eso, sigo reivindicando la necesidad de romper con este sistema que se ha corrompido y ejerce su poder mediante la explotación y la depredación de los bienes naturales y de la fuerza y de la vida de los trabajadores, de esos hombres y esas mujeres que son los únicos que crean y hacen posible el bienestar común; mientras sus amos, dueños del capital, han hecho de la acumulación del dinero el dios todopoderoso que todo lo corrompe y que niega el carácter humano de nuestra especie, convirtiéndonos
a todos en instrumentos de su degenerada e insaciable avaricia, en un enloquecido mercadeo que niega y nos arrebata el futuro Por eso, querido padre, aún no he desesperado y aún mantengo en pie las ideas por las que tú fuiste asesinado y por los que yo mismo di y arriesgué tanto.”
Bien, tan sólo me queda decir: Chapeau! Y recomendar este libro como un legado humano, testimonial y vital de una persona que ha vivido una época que nos ha marcado a todos y que vale la pena no olvidar. Como tampoco hemos de olvidar aquellas personas que lucharon (y luchan) para hacer diferentes las relaciones de los seres humanos en un mundo de libertad, solidaridad y  justicia. Y acabo con los versos de Miguel Hernández que dan título a este libro: “Para la libertad / sangro, lucho, pervivo…” Gracias Antonio por tu ejemplo y por estas magníficas memorias.

Ferran Aisa-Pàmpols
(Barcelona, 18 de septiembre de 2017



martes, 19 de septiembre de 2017

VÍCTIMAS DEL CAPITAL





En el Pont de Vilamara, Manresa (Barcelona), la explosión de una caldera de
vapor ha sepultado un gran número de mujeres y niñas de cinco y seis años y
algunos hombres. Se sabe positivamente que la máquina no reunía la
seguridad que la ley exige y, además, al ser detenido el maquinista confesó que
estaba en mal estado a consecuencia de la continua presión, pues la ma-
yoría del tiempo trabajaba con más fuerza de la que su potencia requería.
El burgués estaba ya avisado del peligro, pero como dicho señor no tenía
otra participación en la fábrica que la de retirar las ganancias, al ponerle
en conocimiento el estado deficiente de la máquina, contestaba: “Ya, ya.
Lo tengo en cuenta...” No solo regateaba las frases de la más vil
compasión hacia las criaturas, que no más nacer, la fiera burguesa ya les
chupaba la sangre... El número de víctimas todavía no lo ha transmitido la
prensa y hasta la llamada liberal, ha escaseado los datos más sencillos...
nuestros cuerpos destrozados no les despiertan el sentimiento de justicia.

Teresa Claramunt. “Victimas del Capital”
Artículo en el periodico Humanidad Libre. Valencia, 1902




El trabajador en situación irregular

Frans Riller Melgar
perdió el brazo izquierdo
mientras trabajaba
en el Horno Rovira Safor de Gandía

la máquina de amasar
se lo segó de cuajo

Jonathan A. de veinte años
falleció al ser aplastado por una carretilla elevadora

José Luis Montaño
se precipitó desde un tejado en construcción

diez metros en caída libre

padece una lesión medular
con diagnóstico de paraplejia

después de dos años en la empresa
ganaba 700 euros mensuales por 12 horas de trabajo
durante seis días a la semana

fue ingresado en el Hospital General de Albacete
con el nombre de un compañero suyo ya que

carecía de los cursillos necesarios
no tenía contrato laboral
no estaba dado de alta en la Seguridad Social

esto no le parecía anormal
porque el resto de sus compañeros estaban igual
la empresa carecía de sistemas de seguridad

los compañeros denunciaron que estas cosas pasan
porque nos tienen trabajando a toda velocidad
para conseguir los incentivos por productividad

le ordenaron huir
tras presenciar la muerte de un compañero
en la obra donde trabajaba

su jefe lo dejó a 200 metros del hospital
y tiró el brazo a la basura porque
según sus propias palabras
no se podía parar la producción
había que seguir trabajando

la cadena DIA ha declarado que el fallecido
no pertenecía a la empresa

del empresario Raúl Valiente
que en principio le prometió
que correría con todos los gastos
no ha vuelto a saber más
si bien el mismo empresario ha declarado a la prensa
que el accidentado
era primo de un operario
y que estaba ese día en la empresa de casualidad

tras prestar declaración
los dueños de la empresa
han quedado en libertad

mientras

el accidentado
enredado en un litigio sin fin con las mutuas
aún no ha recibido ninguna indemnización

las piernas de Cristiano Ronaldo
han sido aseguradas en cien millones de euros.


Antonio Orihuela. Esperar Sentado. Ed. Ruleta Rusa, 2017

jueves, 14 de septiembre de 2017

NOSOTRAS





Cualquier día, nosotras,

a menudo invisibles

por los siglos de los siglos,

en lugar de negociar cuotas,

raciones de respeto

y  homenajes tardíos,

ocuparemos los asientos de nuestra vida

sin pedir permiso,

sin el visto bueno de la historia.



Cualquier día, nosotras, silenciadas

por los siglos de los siglos,

en lugar de comprar un libro,

un coche, un champú,

un bocadillo o un bonobús,

compraremos un mundo

y os devolveremos el vuestro.

El que habéis convertido en finca privada,

en apartheid milenario.



Y nuestro mundo

será un mundo con curvas o sin curvas,

un mundo rizado o liso,

con tacones o con zapatillas,

un mundo lleno de ríos,

de bosques, de plazas, de derechos,

todos los derechos que quepan

en nuestros bolsillos,

en nuestras cabezas,

en nuestras vidas.

Derechos cavando fosas

sobre los privilegios.



Y si los dioses de cualquier religión

vienen a instalar su franquicia de eterna culpa

o reclaman su ilegítimo poder

sobre nuestros cuerpos,

les cerraremos la puerta de la sinrazón

y haremos que coman de nuestra mano

racimos de uvas sin ira.



Y si la tristeza saca sus uñas

de lunes lluvioso sobre los días,

haremos de nuestra comunidad

la mejor trinchera,

una trinchera multiétnica y multiética,

multigénera y multifeliz.



Cualquier día, nosotras

borraremos del diccionario

las palabras: víctima, agresión,

invisible, machista, golpes, minuto de silencio.

Cualquier día, nosotras,

en lugar de encender una vela tras cada funeral,

ocuparemos el mundo

donde volver a ser quienes fuimos,

un mundo donde no será necesario

hacerle el boca a boca a nuestras vidas.



Cualquier día, nosotras

desde nuestra ventana observaremos

el final de la violencia

como quien observa un glaciar milenario

ardiendo a la deriva

y tal vez,

tal vez os tendamos un puente.

El único puente posible para llegar al otro lado

del mundo.

El puente de la igualdad.

Cualquier día,

nosotras.

Cualquier día,

nosotras.



Marta Navarro. 

miércoles, 13 de septiembre de 2017

LANZAR UNA FLECHA DE PAJA






Lanzar una flecha de paja,
ordeñar una vaca de madera,
empujar al mar una barca de arena,
montar un caballo pintado en la pared,
entender que la tierra es sagrada,
considerar a plantas y animales gente,
abrazar a la tribu en el campamento fantasma,
beber con los dioses y los antepasados en lo invisible,
escuchar a los corazones hablar con palabras dulces,
sentir que la cooperación, la sobriedad y los cuidados
se enseñorean sobre la tierra,

esta vez ganaremos los indios.



Antonio Orihuela. Pelar Cebolla. Ed. Amargord, 2017

martes, 12 de septiembre de 2017

TUITS PARA EL SIGLO DE LA GRAN PRUEBA. DISPAROS CON PARÁBOLA de JORGE RIECHMANN. (VIII)



Los clanes originarios de la nación iroquesa: viejo oso, tortuga pintada, roca quieta, ciervo, paloma, gran chorlito, halcón, anguila, lado opuesto de la mano y patata salvaje.

En qué país son dioses los gorriones, pregunta el poeta Rikardo Arregi.

“Dejadme la errancia, olfateando la hierba. Olvidadme para que yo pueda olvidarme también…”[1]

“Todos los sueños eran verdad, pero se cumplían de otra forma”, constata José María Parreño.[2]

En Ecuador estiman que en las despedidas, más que decir “adiós”, conviene esto: “voy y vuelvo”.





[1] Pierre Albert Jourdan, Les sandales de paille, anotación del 24 de julio de 1980 (trad. J.R.)
[2] José María Parreño, Viajes de un antipático, Árdora, Madrid 1999, p. 124.


Jorge Riechmann. Tuits para el Siglo de la Gran Prueba. Disparos con Parábola. Ed. Plaza y Valdés, 2017
Fotografía de Arno Rafael Mikkin

lunes, 11 de septiembre de 2017

TUITS PARA EL SIGLO DE LA GRAN PRUEBA. DISPAROS CON PARÁBOLA de JORGE RIECHMANN. (VII)





¿Cuándo se sustituyó en nuestro país la salutación “cómo estás” por el “¿todo bien?”? Inseguro exorcismo para tiempos en que casi nada va bien… (Hace tiempo que propongo a los amigos cambiar ese saludo por: “¿Algo va bien…?” Y a partir de ahí, construir juntos.)

***

Hedonismo primordial: darse cuenta de que disponer de un bolígrafo o una copa de vino tiene mucho de milagro, y disfrutarlo.

El enamoramiento, sugiere el director de cine mexicano Arturo Ripstein, no es el amor: es una enfermedad del amor.

La poesía es el lugar de todos los encuentros, nos dijo Eliseo Diego.

***

Mario Castillo, anarquista cubano, habló a su amigo Emilio Santiago Muíño sobre el artillero serbio que derribó un B-52, un bombardero invisible: “No sabía que era invisible”.[2]

***

La cultura dominante sueña con drones, impresoras 3D y pantallas 4K… Yo sopeso en las manos el tutusoma arhuaco.

Esa cultura dominante que cuenta y calcula en milésimas de segundo, a la par que destruye el tiempo de la vida.

El ser humano, quizá, iba camino de entenderse a sí mismo y aprender a habitar la Tierra. El capitalismo se cruzó por medio. Esa tragedia sucedió desde mediados del siglo XVIII y no ha dejado de agravarse desde entonces.

Desde el reloj mecánico ¿seríamos capaces de avanzar hasta el reloj de arena, y desde éste al reloj de humo?

“La vida es la tarea del hombre en este mundo”, nos susurra Hölderlin. La vida humana precisa construcción: autoconstrucción.

***

“Mira el mundo: qué extraño, qué maravilloso, qué horrible lugar” (John Banville). “El mundo es terrible pero no es serio” (Francisco Casavella). “El universo es la hostia” (dicho popular recogido en el catálogo 2015 de la editorial Pepitas de Calabaza).

“Nunca se dio importancia, nunca habló de humildad, ni de pobreza, ni se refugió en fingidos misticismos, como tantos poetas. Le salvaba la ironía, que es una actitud que nos enseña a tolerar las contradicciones.” (Gustavo Martín Garzo sobre Luis Javier Moreno, quien murió en 2015). [3]

***

Los colegios se convierten en centros de adiestramiento; la prensa, en publirreportajes; y el proyecto neoliberal para la universidad es convertir todas en Escuelas de Negocios. Amigos, amigas ¡despertemos!

“Educación por proyectos” en las aulas y “empleo por proyectos” en la economía... Se les olvida añadir el adjetivo: proyectos mercantiles. Para seres humanos convertidos en empresas unipersonales y azuzados a la competición sin fin.


No necesitamos dinero para acumular más información (ya somos incapaces de usar productivamente la que hay), necesitamos tiempo para comprender.

***

Llamamos al agua o al suelo “recurso natural”, pero son medios vitales. Llamamos al petróleo “recurso natural”, pero es un regalo fósil recibido del pasado. Llamamos a las criaturas “recursos naturales”, pero son vida que vive.

***

***
Todo en nuestra cultura nos excita a desear y esperar siempre más; y sin embargo, en aspectos importantes, lo que tenemos ante nosotros es un futuro de menos.
¿El modelo de un pater/ mater familias responsable puede ser “el que venga detrás que arree”? Pero así es como, colectivamente, estamos funcionando. Uno de los misterios de esta sociedad es por qué no surge un potente movimiento de Madres y Padres contra el Cambio Climático.


***

“El ecosocialismo descalzo no vende”, objetaba un lector de cierta propuesta mía… Cierto, “eso no vende ni en el Norte ni en el Sur”. Pero mi preocupación, de entrada, es comprender –no vender.

En España, catorce mil kilómetros de autovías y casi tres mil de AVE… que no servirán para nada en el mundo de lentitud y movilidad reducida hacia el que tenemos que avanzar.

No podría encandilarnos tanto la fantasía del viaje espacial si no estuviésemos ya viviendo, casi, como extraterrestres hostiles en nuestro propio planeta.

Preguntan a la arquitecta irlandesa Angela Brady si estamos construyendo ciudades para las personas o para el negocio, y ella contesta lacónicamente: “El dinero manda”. Manda el dinero: y perecen, entonces, las ciudades, las personas, los ecosistemas…

Lo que necesitamos no son espacios naturales protegidos –mal menor-, sino una cultura que no destruya los espacios naturales. La nuestra lo hace de forma sistémica.


***

Como dice el chiste, hemos descubierto que los extraterrestres han llegado a nuestro planeta… y somos nosotros.

“El uso adecuado de la ciencia no es dominar la naturaleza, sino vivir en ella” -dijo Barry Commoner en 1970, en su famosa alocución televisada por la CBS el 22 de abril, el Día de la Tierra. Ah, si pudiéramos superar el narcisismo de especie y la pulsión de dominio...

El capitalismo se basa en el resorte básico de comprar barato y vender caro, a todos los niveles. Por eso, no puede funcionar sin generar costes externos masivos y dejar toda clase de “facturas sin pagar” (por ejemplo, intentando pagar la fuerza de trabajo sólo al coste de su reposición; o usando recursos naturales que sólo se valoran al coste de extracción). Basta reparar en esta dinámica para poner entre paréntesis todos los supuestos progresos que realizamos bajo el capitalismo.

Pero estos daños y costes externos no desaparecen sino que se van acumulando, y las facturas acaban volviendo sobre la mesa: hoy lo hacen bajo la forma extrema de colapso ecológico-social.

Antropización: entropización. Ah, Homo sapiens ha de cambiar radicalmente su forma de habitar la Tierra, que es Gaia/ Gea…

¿Intentamos dejar de comportarnos como extraterrestres en el tercer planeta del Sistema Solar?


***

Si se da rienda suelta al capitalismo y la tecnociencia hacia la “poshumanidad” ¿qué harán con los seres humanos? La respuesta es sencilla y al mismo tiempo terrible: harán algo análogo a lo que ya han hecho con los animales no humanos en los sistemas de ganadería industrial. Reconocer esto es un acierto de Yuval Noah Harari en un libro en otros aspectos muy discutible, Homo deus.

Queridos padres y madres de familia, ¿a qué edad les decimos a nuestros vástagos que vivimos en el infierno?

Si uno es ecologista, anticapitalista, decrecentista, colapsista, marxista, animalista, y también echa una mano a las compañeras feministas, ya sabe donde está su lugar: en el rincón del uno por mil que jamás conseguirá articular una mayoría social. Hay que asumirlo: somos cuatro gatos…

***

“Trata de buscar en ti lo que esperas de los demás” –escribe la psicóloga metida a novelista Estrella Flores-Carretero--, “así no sufrirás decepciones”. Ni vivirás tampoco, cabría añadir. Una mejor opción: trata de no esperar. Trata de acoger lo que adviene como un regalo.

Zeig’ deine Wunde, decía una consigna alemana de los años setenta/ ochenta. Muestra tu herida.


***

Frente a la vida, enseñaba Epicuro, el sabio sólo tendrá gratitud. Si comes el fruto de un árbol alto, nos dice un proverbio bariba (de Benín), no te olvides de darle las gracias al viento. [4]

“Intentando negar que todo cambia constantemente, perdemos el sentido del carácter sagrado de la vida. Tendemos a olvidar que formamos parte del orden natural de las cosas” (Pema Chödrön).[5]

Vivir a la vez en el tiempo y fuera del tiempo, se nos dice, es el desafío que plantean las estrofas del Bhagavadgita. Y así es: tal es el desafío esencial para las “vasijas quebradas” que somos los seres humanos…

Las cosas más importantes de la vida humana –y no sólo humana- no son extraordinarias o grandiosas. Son los momentos en que nos sentimos tocados el uno por el otro, dirá Jack Kornfield; son las situaciones en que resonamos en conexión con el mundo, dirá Charles Taylor.

***

El verdadero ateo -apunta Joan Brossa- es el que no cree en sí mismo. ¿Hay mejor manera de conocerse a sí mismo que tratar de borrarse?





[4] Daniela y Olivier Föllmi, Orígenes. 130 pensamientos de maestros africanos, Lunwerg, Madrid 2016, p. 236.

[5] En Daniela y Olivier Föllmi: Ofrendas. 130 pensamientos de maestros budistas, Lunwerg, Madrid 2016, p. 34.



[3] Apunta Matthieu Ricard: “La humildad no consiste en considerarse inferior, sino en estar libre de la importancia de uno mismo. Es un estado de simplicidad natural que está en armonía con nuestra verdadera naturaleza y permite disfrutar de la frescura del instante presente. La humildad es una manera de ser, no de parecer.” En Daniela y Olivier Föllmi: Ofrendas. 130 pensamientos de maestros budistas, Lunwerg, Madrid 2016, p. 156.




[2] Emilio Santiago Muíño, Opción Cero. Sostenibilidad y socialismo en la Cuba postsoviética: estudio de una transición sistémica ante el declive energético del siglo XXI, p. 826; tesis doctoral leída en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Madrid, 11 de enero de 2016.



Jorge Riechmann. Tuits para el Siglo de la Gran Prueba. Disparos con Parábola. Ed. Plaza y Valdés, 2017